jueves, 13 de noviembre de 2014

Tercera Temporada— Por siempre & Para siempre.




Capitulo Dos
Regreso a Leipzig
— ¿Pero porque tenemos que irnos en coche? Mami yo quería ir en avión
—Te gustara viajar en coche mi amor
—Está bien mami pero quiero ir adelante contigo
—Es peligrosa que los niños...
—Pero mami
—Está bien pero será solo un rato
Se apresuró a subir al asiento del copiloto. Yo le puse el cinturón de seguridad y le sonreí, después yo ocupe mi lugar y suspire cuando puse en marcha el vehículo.
Había decidido hacer el viaje temprano para llegar antes de la noche. Hacia algunos años había ido a vivir a Magdeburgo y ahora era tiempo de regresar a Leipzig en donde Tom me estaría esperando y yo aún no sabía que le diría pues no era normal que no haya ido sola y regrese con un hijo. Andy no me preocupaba mucho porque lo había perdonado pero no estaba dispuesta a hablarle si no era necesario. Aunque Dany podría ser su hijo y en el fondo deseaba que no lo fuera. No quería tener nada que ver con Andy.
—Tengo sueño ¿Falta mucho?
—Solo un poco más pero vamos a parar en la gasolinera.
— ¿Me compras algo en la tienda?
—Si cariño
Continuamos el camino por una hora más o menos hasta llegar a la gasolinera y ahí le compre dulces a Dany para que no se aburriera y le compre una revista para niños. Ya se acercaba la noche y la ciudad se comenzaba a enfriar. Esta vez de la cajuela Dany saco una sabanita y una almohada y se sentó en el asiento trasero del coche.
Él se subió primero al automóvil yo en cambio me rezague para hablar por teléfono. Tenía algunos días que no hablaba con Tom y ahora mismo quería escucharlo. Tal vez así se me ocurriros alguna idea para no ir a vivir con él. La última vez que nos vimos fue especial dormimos juntos y me había dicho que cuando regresara a Leipzig viviríamos juntos.
—Adela—su voz se escuchó muy alto—nena ya quería escuchar tu voz
—Tom ¿Cómo estás?
—Bien ya que escucho tu voz hoy desperté pensando en ti
—Eso es muy lindo Tom
— ¿Cuándo estaremos juntos?
—Más pronto de lo que te imaginas
—Adela—escuche sus respiraciones—Te amo
—Te amo Tom
Subí nuevamente al vehículo y lo puse en marcha, suspire y regrese a la carretera. Mire por el espejo a Dany que miraba por la ventana envuelto en una manta y recercado contra su almohada la oscuridad de la noche había invadido el camino y la ciudad entera, faltaba poco para llegar a Leipzig.
—Mami tengo sueño ¿Ya vamos a llegar?
—Falta poco amor
Y si faltaba poco, estábamos ahí en esa espantosa zona de semáforos y faltaba poco para pasar el último y entrar a la ciudad y me sentía ansiosa más de lo que había estado antes. Pero al fin estábamos ahí en Leipzig.
Por: Tom
Una noche más, solo una jodida noche más sin mi chica. ¿Que acaso tenía que esperar mil años más? Mire nuevamente por la ventana la obscuridad de la noche hacia ver tenebrosa la residencia Trompar, desde que Adela se había ido la señora Simone y Gordon se habían mudado también.
Uno de mis pasatiempos favoritos era ir y observar por largos ratos aquella casa en donde Adela había pasado su dolencia. Había pasado muchas noches haciendo lo mismo desde que había quedado deshabitada. Recordaba todas las noches en las que había entrado a la casa de Adela por la ventana y extrañaba esos días cuando las noches eras largas y nuestro mundo era chiquito.
Me recargue en el asiento y mire mi teléfono, Adela me hablaba muy poco y nos habíamos visto un par de veces cuando mi padre requería de su presencia en las jutas o en algún otro negocio. Y siempre ocurría lo mismo, nos besábamos, salíamos y nos volvíamos a besar. Todo era una maldita rutina que ya no sabía que pasaba entre ambos no eras novios, éramos ¿amantes? Eso tenía que ser. Pero estaba decidido a no perder la paciencia Elizabeth llego a sugerir que más bien era un capricho mío. Pero yo estaba seguro de mi amor por ella.
Puse nuevamente en marcha el vehículo esta ve con destino a casa de Georg. Sabia a la perfección que el conocía el paradero de Adela. Pero él nunca hablaba de esas cosas, y solía cambiar la conversación  cuando esta tomaba el rumbo hacia Adela.
No me molestaba en lo absoluto, lo único que esperaba era volver a estar con ella. Pero últimamente me había estado resignado a solo tenerla por una o dos noches si acaso. Pero no sabía en qué punto nos habíamos perdido.
Me estacione enfrente de la casa de Georg, y camine hacia donde la puerta de entrada estaba, cada viernes en la noche nos reuníamos con Andy a ver una película o a tomar un par de copas o a ver futbol. Mi vida se había vuelto tan rutinaria.
—Tom pensábamos que no llegabas
—Lo siento es solo que tuve unos asuntos
Entre a la casa y me quede sentado en el sofá. Georg ya había preparado algunas películas y botanas. Andy aun no había llegado a la reunión
Poco después de que Adela se marchó Andy y yo nos encontramos por segunda vez y esta vez me fui directo encima de él y nos golpeamos. Recuerdo que aquella noche Bill había ido a ver a Georg con Gustav y ninguno hizo por detenernos, así que Andy y yo rodamos por la acera de la calle, nos rompimos la nariz, la ceja el labio y tuvimos pequeños daños menores. Y pasamos semana con moretones y heridas en lugares como los ojos y pómulos. La siguiente vez que nos vimos solo estrechamos nuestras manos y nuestra pelea que había empezado en tercero había acabado así. Y en el fondo agradecía a los chicos por no habernos separados.
—Lo siento, el doctor que le tocaba la guardia se demoró en llegar
—Aún no hemos empezado, pero me gustaría que esta vez tonáramos algo de café, el frio ya está empezando y me apetece un pan con un café
—Como quieras
Nos sentamos en la sala y mientras disfrutábamos del café y el pan que Georg había traído a la sala. Mientras platicábamos de nada importante.
—Entonces ¿El viernes que viene vamos al billar?
—Si hace mucho tiempo que no vamos. —Andy miro a verme— ¿Qué piensas Tom?
—Si está perfecto
—Entonces nos hablamos en la semana
De regreso a casa, Elizabeth platicaba con nuestro padre acerca de lo importante que es ayudar a lo demás y de lo corrompida que esta la sociedad. Últimamente tenía una idea anarquistas muy locas. Aunque aquello no era de preocuparse.
—Tom que bueno que llegaste. Necesito hablar contigo. Te veo en mi despacho y tu Lisie ya ve a la cama
Camine hasta el despacho de mi padre, Elizabeth en cambio se encamino a su habitación.
—Papá me da gusto que hayas regresado de tu gira empresarial ¿Cómo te fue?
—Muy bien pero hijo te tengo una gran noticia. —Me miro sonriente—me voy a retirar y Adela ocupara mi lugar en la presidencia y tu aprenderás a manejar la empresa.
— ¿Espera que?—mire a mi padre confundido— ¿Que dijiste? ¿Adela estará de vuelta?
—Si eso implica ser presidente
— ¿Y Adela acepto?
—Claro que acepto
Ahora entendía porque ella dijo que pronto estaríamos juntos, Adela estaría nuevamente en mi vida.
Aquella noticia era la mejor que me habían dado en mucho tiempo.
—El lunes nos reuniremos con ella.
—Si—apenas y podía articular palabra alguna. —de acuerdo ahí estaré. Ahora si no te importa iré a dormir.
Camine hasta mi habitación y revise los mensajes de la contestadora. Había uno de mamá que me daba las buenas noches, otro de Gustav recordándome que tendríamos una plática acerca de esa basura llamada economía. Una de Elizabeth jugándome bromas.
Me acosté en la cama y me sentí en las nubes. Ya quería tenerla otra vez a mi lado, ya quería que estuviera nuevamente conmigo.
Esa noche dormí pensando en ella, en nuestra vida futura. No tenía duda de que sería mía. Porque esta vez no permitiría que ella volviera alejarse como años atrás. Adela era mía.
Así que el fin de semana se me hizo eterno las horas pasaban lentas y veía cada vez más lejos el lunes. Adela no me había hablado en todo este tiempo no sabía si ya estaba en la ciudad.
No le había contado a nadie, incluso no se lo dije a Georg y menos a Andy.
No es por desconfianza pero no quería que se entrometiera otra vez, aunque sabía que nada haría que Adela y Andy volvieran a estar juntos. Pero no quería tentar a la suerte.
—Nicole ¿Cómo me veo?
Aquella mañana me había esmerado más en mi arreglo personal y había despertado con mucha emoción.
—Pues sí, te vez bien—me miro extrañada y antes que preguntara ella me miro—Adela ya está en la empresa
—Me leíste la mente
—Te conozco Tom. Y tu papá te quiere ver en la sala de juntas, tu hermana Elizabeth tiene dos contratos que no has revisado.
—Déjame los contratos en mi escritorio las leo después de la junta
Camine hasta la sala de juntas, mi papá ya estaba sentado en la silla que siempre ocupaba. Adela aún no estaba ahí.
—Hola papá
—Hijo, que bueno que llegas toma asiento—tenía la vista sumida en unos documentos
Me senté en la silla que habitualmente ocupaba y escuche como la puerta chillaba cuando se abría y unos pasos suaves se acercaban. Su voz seguía siendo suave y muy dulce.
—Buenos días, Tom; Jorg
Mi padre miro a verla y yo igual. Ahí estaba ella tan hermosa como la había conocido hacía ya más se diez años. Sus perfectos y hermosos ojos verdes me miraban como antes.
—Adela—mi padre se puso de pie y ofreció su mano, ella el tomo y mi padre le ofreció una silla.
No podía quitarle la mirada, sin duda era más hermosa que nunca.
—Ambos ya saben para que están aquí. Solo quiero informarles que dentro de dos semanas Adela será nombrada presidenta de la compañía y Tom serás nombrado vicepresidente
—Jorge quería solicitarte que contrates a un asesor, experto en economía y finanzas. Ahorita igual tengo otras prioridades y no me gustaría pasar todo el día fuera de mi casa
—Claro linda tendríamos que hacer alguna entrevistas para el nuevo economista
—Tengo al candidato ideal. Para que sea mi asesor y el economista
—Bueno pues estoy esperando el nombre
—Gustav
— ¿Schaffer?
—Claro él estaba con la competencia pero lo he reclutado
—Me han dado buenas referencias del joven Gustav. Claro, claro lo contratare, voy a hacer una cita de trabajo con el ahora ¿Alguna duda?
Negamos y mi padre se marchó de la sala de la juntas y nos dejó solos. Permanecimos callados y ella sonrió. No sabía que cojones decirle. Era una de las pocas veces que me trababa.
—Tom
— ¿Quieres ir a comer algo?
—Si—agarro mi mano y ambos nos pusimos de pie salimos de la sala de juntas y todos nos miraron pero aquello no hizo que soltara su agarre
—Esta preciosa
—Gracias Tom tú te vez elegante cariño
El elevador se cerró y ella me miro a ver sonriente.
—Está muy feliz
—Si ¿Y tú?
La mire y asentí. Cuando llegamos al automóvil le abrí la puerta y yo ocupe mi lugar
— ¿A dónde quieres ir a comer?
—Quiero una hamburguesa. ¿Qué tal McDonald?
—McDonald será

Puse en marcha el automóvil y nuevamente nuestra historia continuaba.

Notas: 
Muy buenos días chicas, me da mucho gusta la aceptación de esta ultima historia. Espero que ustedes disfruten de cada capitulo día a día y que me dejen sus comentario. Y espero que les guste el nuevo diseño de la pagina ♥
Les dejo el link de algunas historias de una buena amiga para que puedan leer.
Blog de Daniela May; Tokio Hotel Fics.

3 comentarios:

  1. Último Capítulo de esta semana muchas gracias por leer y ya se vienen más visiten el blog de Danisaurio y Tokio hotel ficción ♡❤

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  2. Ay Cata. Ya quiero saber quien es el padreee??!!!

    Siguelaaa :)

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  3. Si pero que tenga Un fin bonito su historia: )

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